¡Mi papá, mi súper héroe!

Cada uno de nosotros al nacer venimos al mundo con una historia especial, como producto de un momento mágico y una historia de amor.

Fisiológicamente el padre no tiene la oportunidad de cargar 9 meses en su vientre a un nuevo ser; esto le genera una serie de inquietudes y temores, porque podrá sentir esa vida nueva hasta que un día llega a sus brazos. En ese instante todo empieza a tener sentido y ante sus ojos inicia la posibilidad  de crear ese lazo especial que lo mantendrá unido a la vida de su hijo.  Conforme pasan los días, ese papá inicia de manera secreta su propia investigación en revistas, libros y hasta tutoriales de “¿Cómo ser un buen padre?” hasta que un día se da cuenta que no hay nada escrito, que lo maravilloso del proceso está simplemente en improvisar y dejarse llevar por sus corazonadas.

La figura paterna en la mayoría de los casos se asocia a que papá es quien trabaja y es el sostén de la familia; sin embargo, ¿Qué significa realmente un padre para su hijo?  En el caso de los niños, el padre es su ideal a seguir, es con quien juegan a las “luchitas”, con carritos, con espadas y fútbol entre otras cosas. Imitan su forma de vestir, su forma de caminar, con qué “look” llevar su cabello y a qué equipos apoyar con cuerpo y alma. Sí!  Esto desde pequeños.

En las niñas es un poco distinto pero definitivamente algo extraordinario. Para nosotras es nuestro príncipe azul, esa persona invencible que nos salva de nuestras pesadillas, de nuestros momentos oscuros, es quien nos hace reír, quien nos hace sentir únicas y especiales, es nuestro primer gran amor.

Un padre quizás no se imagina realmente lo extraordinario que es en la vida de alguien. Es quien ayuda a formar una imagen positiva de nosotros mismos, quien nos refuerza nuestra autopercepción, quien no nos permite darnos por vencidos, quien nos recuerda que la vida es una lucha, quien da su vida por nosotros. Es la figura clave que sabe tener un equilibrio perfecto entre consentir y disciplinar.  Es ese alguien que nos impulsa a tomar desafíos, quien nos da las alas para volar, para poder alcanzar lo que en nuestra mente inicia como una ráfaga de sueños, permitiéndonos alcanzar los éxitos que a veces ni siquiera imaginamos.

El mejor de todos los retornos que como hijos podemos tener, es ver dibujada en su rostro una gran sonrisa acompañada de unos ojos llenos de luz, algo que refleja los sentimientos más puros que hay dentro de ese corazón, de esa persona tan única y especial para nosotros… nuestro papá.

Que hoy y siempre esa sonrisa sea luz en cada una de las vidas que rodean y que hacen fantásticas… Feliz día papá!

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