La amalgama es un material tradicionalmente utilizado para el tratamiento de caries, ofreciendo fortaleza y una solución duradera en comparación con otros materiales de relleno.  Los empastes dentales de amalgama han sido utilizadas por los dentistas para más de 100 años porque es muy durable y más accesible que otros materiales de empastes dentales.

El color gris plata de las amalgamas hace que las personas que las tienen se sientan incómodas pues delatan fácilmente las áreas de sus bocas a las cuales les han prestado menor atención y cuidado, generando las problemáticas caries. 

Por su durabilidad, estos empastes plateados son comúnmente la mejor opción para caries grandes o los que se producen en los dientes posteriores donde se necesita mucha fuerza para masticar. La amalgama se endurece rápidamente por lo que es útil en áreas que son difíciles de mantener seco durante la colocación, tal como por debajo de la línea de las encías. Debido a que se necesita menos tiempo para colocar a los empastes del color del diente, la amalgama es también un material eficaz para los niños y las personas con necesidades especiales que puedan tener dificultad permanecerse inmóvil durante el tratamiento.

Las amalgamas están hechas de mercurio principalmente; sin embargo, por el énfasis y la importancia que se le está brindando en la actualidad a escoger restauraciones dentales libres de metal, su recomendación ha caído en desuso.

¿Deben removerse los rellenos de amalgama dental? 

En caso de que usted ya tenga amalgamas de mercurio y no exista tratamiento de caries bajo las mismas, no se recomienda que el odontólogo las remueva y las reemplace debido a que el proceso de remoción, resulta en la pérdida innecesaria de estructura dental. Sin embargo, si usted cree que es alérgico o tiene sensibilidad al mercurio o a cualquier otro tipo de metal utilizado en las restauraciones dentales, es mejor que solicite otras opciones de tratamiento a su odontólogo como las resinas.