Mal aliento

Mal aliento - Sonrisas para todos

La halitosis, mejor conocida como mal aliento puede ocasionar vergüenza limitando la vida social y laboral de algunas personas. Es una condición mutifactorial, puede estar relacionada directamente a la cavidad oral o bien a condiciones sistémicas, por lo que se debe descubrir cuál es el origen para un correcto diagnóstico y adecuado plan de tratamiento.

Las principales causas pueden ser:

  • Mala higiene bucal: Producto de la descomposición de bacterias debido a los restos de alimentos que quedan atrapados entre los dientes al no ser removidos. Por lo que se recomienda uso de hilo dental, un correcto cepillado y uso de enjuague bucal.
  • Gingivitis y Periodontitis: Comúnmente llamada enfermedad de las encías, se produce por una infección bacterial en el tejido que rodea al diente. Cuando esto sucede el mal aliento es persistente debido a la acumulación de bacterias en la cavidad oral. Se recomienda una óptima higienización y visitas periódicas al odontólogo para limpiezas profundas.
  • Boca seca: Se produce cuando el flujo de saliva en la boca disminuye. La saliva es el método natural en que el cuerpo limpia la boca. Algunas condiciones médicas o respirar por la boca pueden provocar mal aliento. Masticar chicle sin azúcar ayudará a la producción de saliva, favoreciendo esta condición.
  • Lengua: Es de las razones más comunes del mal aliento. La capa blanca que se forma sobre la lengua actúa como alfombra donde los restos de comida y bacterias pueden acumularse. Limpiarla regularmente puede hacer una gran diferencia en la calidad del aliento.
  • Alimentos que se consumen: Ciertos alimentos, especialmente el ajo y la cebolla, contienen componentes intensos, que contribuyen al mal aliento porque estos son llevados a los pulmones y luego hacia afuera por la boca. Para contrarrestar esto se deben cepillar los dientes tan pronto sea posible, sin embargo puede que el mal aliento no desaparezca del todo.
  • Fumar: Deja el olor característico del tabaco, y a su vez el humo favorece la disminución del flujo de saliva en la boca, lo que provoca que se seque produciendo mal aliento. Se recomienda dejar este hábito por su efecto en la cavidad oral y otros daños que provoca al corazón y a los pulmones.
  • Enfermedades sin tratar: Cuando el mal aliento persiste puede ser un signo de otros problemas de salud como lo son infecciones respiratorias, sinusitis crónica, bronquitis crónica, o problemas gastrointestinales. Si se presenta alguna de estas lo más recomendable es visitar a un médico especialista en el área para que se trate la afección con los medicamentos que correspondan según el caso.

El mal aliento no sólo afecta a quien lo sufre sino también a quienes lo rodean, es importante saber que siempre hay una causa la cual puede ser tratada.

Se recomienda visitar a su odontólogo y realizar cada seis meses una limpieza dental para garantizar el buen estado de su salud bucal.

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